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9.17.2015

Científicamente comprobado: videojuegos mejoran memoria y concentración pero también causan adicción y conductas desviadas.


Los científicos dicen que algunos afectan de manera positiva a las capacidades cognitivas del mismo. Otros alertan que con frecuencia los videojuegos generan adicción, pérdida del sentido de la realidad y pueden fomentar conductas crueles o desviadas.

El profesor Adam Gazzaley de la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.), que diseñó el videojuego Neuroracer para abordar el deterioro mental de los mayores, defiende su uso. Las pruebas realizada por el demostraron que los usuarios de mayor edad mejoraron su memoria y la capacidad de concentración.

De su lado, la profesora Daphne Bavelier, de la Universidad de Ginebra, que estudia cómo el cerebro se adapta a los permanentes cambios ambientales, demostró en un experimento que los usuarios de los videojuegos presentaron mejor capacidad de visión que el resto gracias a los numerosos movimientos y acciones que implican aquellos. Ello se debe a que los jugadores tienen que reaccionar muy rápidamente y distribuir su atención a lo largo de pantalla de ordenador.

Fuente: actualidad.rt.com

6.10.2014

Soy adicto...a la religión


Hoy queremos hablar sobre las adicciones enfocadas a la religión. En las dos entregas anteriores vimos los diversos tipos de adicciones y cómo los expertos en la materia dicen que las adicciones son principalmente químicas y conductuales (o psicológicas).

Sabías que dentro de las adicciones conductuales existe la adicción a la religión? Pues aunque no lo creas, así es. Una persona adictiva sufre de un debilitamiento en su voluntad y un incremento de la pérdida de control.

No sé si te ha tocado vivir de cerca con una persona adicta a algún tipo de religión. En principio, podría catalogarse como una conducta "saludable", porque esa persona está entregada de lleno a una actividad de bien, sirviendo quizás a los demás y a su comunidad. Pero, ¿dónde se encuentra ese hilo fino que se cruza entre un estilo de vida saludable y una adicción? 

La baja autoestima es una característica común en el perfil de un adicto haciéndolos vulnerables ante aquellos que buscan sacar ventaja. Hay una larga historia en el gobierno de la Iglesia y las autoridades que abusan de las personas bajo su responsabilidad. 

Presidentes han abusado de los ciudadanos. Líderes de la Iglesia han abusado de los feligreses.  Los maestros han abusado de los estudiantes. Los padres han abusado de sus niños. Esa es la triste realidad de la raza humana.

Muchos esperan la aprobación  antes de actuar para protegerse de la responsabilidad personal. Es más fácil para algunos, que  un padre, líder  o pastor les diga qué hacer antes de intentarlo por sí mismos y afrontar las consecuencias de sus acciones. 

Algunos, por ejemplo, se han hecho de la vista gorda ante los abusos del gobierno porque es más fácil seguir el juego que ponerse de pie; cuestionar la autoridad establecida o enfrentar la injusticia.

¿Cómo saber si eres adicto a la religión o estás en el proceso?

1- Es más importante el método de hacer las cosas que la finalidad. 
2. No te sientes en la capacidad de tomar decisiones. 
3. Tu familia se queja de que nunca pasas tiempo con ellos.
4. Sientes una profunda culpabilidad cuando faltas a algún evento de la iglesia.
5. Das de tu dinero sin control y descuidando tus responsabilidades. 
6. No tienes tiempo para relajarte, hacer algún deporte o simplemente no tienes ningún pasatiempo.
7. No haces caso de las cosas que suceden en el mundo y a tu alrededor, (por lo regular no lees noticias); olvidas tus citas y no asistes a las actividades de tu familia.

El adicto a la religión usa a su pastor, líder o sistema religioso como si fuera una droga para suavizar los problemas y escapar de ellos. Como en otras adicciones, el adicto tiene baja autoestima, siente culpabilidad, miedo, vergüenza y se aisla. El problema de todo esto es que el adicto a la religión no se siente cómodo con Dios, ni consigo mismo, ni con sus relaciones, ni con el mundo. Nada de esto tiene que ver con una relación personal con Dios porque se relaciona más con una organización y un hombre que con Dios.

En algunos casos, la adicción a una religión puede ser transferida desde otra adicción. Por ejemplo cuando los drogadictos o alcohólicos están en recuperación, cambian sus comportamientos compulsivos de abuso de sustancias a algo más saludable, como la religión. Sin embargo, esto puede convertirse en una adicción en sí misma.

Si crees que encajas dentro de alguna de estas características, es bueno que busques ayuda primeramente, luego, trata identificar estas particularidades en cualquier grupo antes de involucrarte:
1.  Una fe sana se basa en Dios, no en hombres ni en un sistema.
2. Un grupo de sana doctrina respeta a los demás siempre, aunque sean diferentes a ellos.
3.  Los miembros de este grupo sirven libremente, sin miedo ni presión.
4. Un grupo sano acepta y aprecia las preguntas y los desafíos u opiniones contrarias.
5. No juzga a los demás por no pertenecer a su grupo. 


Elizabeth Ramírez
Editora Global Revista Digital



Fuentes principales: wikipedia.com; monografias.com; Biblia; Barna Study about  "Americans Divided on the Importance of Church". 

5.30.2014

Las adicciones: 2da. parte

"...y aunque podría hacer cualquier cosa, no debo volverme esclavo de nada".
En la primera entrega vimos que todas las adicciones tienen un solo fin: la fuga de los estados emocionales que es lo que genera la dependencia y provoca que la voluntad se atrofie. De esto concluimos que todo estado de dependencia es posterior a un estado emocional intolerable, que mediante la actividad adictiva logra un alivio momentáneo. Por ejemplo, el adicto a las drogas, llega al nivel donde no puede controlar sus emociones ni sus actos, su voluntad se rompe y sabiendo las consecuencias de su adicción, cae de nuevo víctima de la misma.

Existen adicciones químicas; por ejemplo, cuando una persona es adicta a la marihuana, cocaína o al alcohol y los cigarrillos. También existen adicciones conductuales, entre ellas, ludopatía (alteración progresiva del comportamiento por la que un individuo siente una incontrolable necesidad de jugar); gasto compulsivo (o la persona que no puede controlar lo que compra y gasta); adicción al uso del celular, internet, a los medios sociales, al juego, al ejercicio físico, dependencia emocional; adicción a la religión y adicción al sexo.

El concepto de la adicción conductual, puede asociarse además a conductas o comportamientos que a primera vista son “saludables y no peligrosas”. Estas conductas, pueden convertirse en adictivas, en función de la fuerza, la asiduidad o la cantidad de tiempo y dinero que la persona invierta en llevarlas a cabo, llegando a interferir gravemente en el funcionamiento del individuo. Las adicciones conductuales tienen consecuencias parecidas a las de las drogas.

Dentro de las características de una persona adictiva podemos detectar el debilitamiento de la voluntad y un incremento de la pérdida de control; va desarrollando una manera particular de conducirse, de sentir y de pensar, a partir de una lógica adictiva, que se presenta lentamente como un sistema de creencias ficticias y engañosas que hace que la vida del adicto sea dirigida; llegan así los rituales adictivos a partir de los cuales el sujeto se reafirma en sus nuevas creencias y valores (estilo de vida adictivo). También podremos ver un vacío existencial con predominio de la pérdida o falta de sentido y la ilusión de encontrar un objeto, sustancia o actividad que le proporcione serenidad y satisfacción, provocando finalmente su quebrantamiento emocional lo que hace al adicto vulnerable y susceptible.

Al principio, las conductas adictivas conductuales y psicológicas son un reforzador positivo, la persona empieza a realizarlas ya sea porque le gusta o le apetece, pero con el tiempo llegan a convertirse en una obsesión y el individuo necesita realizar esas conductas para aliviar un malestar. Este tipo de adicciones tardan bastante tiempo en convertirse en lo que se denomina adicción. Se puede hablar incluso de años desde que la persona empieza a establecer una conducta poco apropiada hasta que llega a estar 'enganchada' o totalmente presa. 

En la próxima entrega, dentro de las adicciones conductuales, vamos  a abordar las adicciones religiosas. Esperamos que estos artículos sean de ayuda para nuestros lectores.


Elizabeth Ramirez
Editora Global Revista Digital



Fuentes principales: 
Estudios sobre las adicciones de la Universidad de Guadalajara; joveneshispanos.org; wikipedia; Entrevista al doctor Fericgla http://www.mind-surf.net/drogas/adicciones.htm; eldiario.es; Hogares Crea; saludylibertad.com; monografías.com/adiccionesnoconvencionales.


5.27.2014

Las adicciones. 1ra. parte.


Te ha pasado que conoces a alguien que “lo tiene todo” y aún así, es presa de alguna adicción? El tema de las adicciones no es particular de una raza, color, edad, sexo, clase social, preparación académica, área residencial (zonas urbanas y rurales), ni de un sistema político, económico y social en particular. Es un problema multifactorial complejo, donde inciden diversos factores como el médico, emocional, psicológico, social, económico, legal y político.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la adicción es una enfermedad física y emocional. En el sentido tradicional es una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación debido a la satisfacción que ésta causa a la persona. 

Podemos decir que todas las adicciones tienen un solo fin: la fuga de los estados emocionales que es lo que genera la dependencia y provoca que la voluntad se atrofie. Todo estado de dependencia es posterior a un estado emocional intolerable, que mediante la actividad adictiva logra un alivio momentáneo. Por ejemplo, desde pequeños descubrimos unos de los placeres que nos ofrece la vida que es comer. Luego, probamos esa cosa dulce y deliciosa y de niños lloramos y pataleamos por ese placer de degustar algo dulce. Los padres entonces tendrán la responsabilidad de enseñar y educar al pequeño sobre cómo, dónde y de qué manera puede comer dulces. 

El doctor Joseph María Fericgla tiene otra posición. El es Antropólogo y terapeuta catalán, experto en estos temas. El afirma que la adicción como tal no existe, más bien lo que existe es una dependencia física a los diferentes tipos de males que hay en nuestra sociedad provocada por un vacío interior.  Esta dependencia se puede suplir, dice el señor Fericgla, descubriendo el vacío y la razón que provoca ese espacio y la persona procura llenar con la adicción.

Fericg dice que lo que provoca la dependencia no importando cual sea (al sexo, a las máquinas de echar monedas, hacia alguna sustancia psicoactiva, al trabajo, hacia una secta o grupo religioso, el uso de la tecnología como celulares, Facebook, Internet; o hacia cualquier cosa que nos ate como un vicio), es el resultado de un comportamiento compulsivo.

El comportamiento compulsivo, él mismo lo define, como aquellas conductas que obligan a la persona a reaccionar de una determinada manera, incluso dándose cuenta que va en contra de sus propios intereses, que la hieren o dañan, pero no puede evitar hacerlas.

Hasta aquí creo que vamos quedando claros con las definiciones y a grosso modo hemos desglosado lo que es una adicción y dónde podría tener su origen. El tema es muy amplio, por tal razón queremos  hacerlo en varias entregas que esperamos le sean útiles. En la segunda parte de estos artículos, vamos a hablar más en detalle sobre los diversos tipos de adicciones. 


Elizabeth Ramirez
Editora Global Revista Digital


Fuentes principales: Estudios sobre las adicciones de la Universidad de Guadalajara; joveneshispanos.org; Wikipedia; Entrevista al doctor Fericgla http://www.mind-surf.net/drogas/adicciones.htm; eldiario.es; Hogares Crea.